Quiero un amor que cubra con teja de caños esta herida abierta, un amor compadre y jaranero, que me abra los ojos y cierre para siempre aquella puerta.
Si te vienes conmigo, si te vienes conmigo pararemos a la vera del camino, para ver los árboles vestirse de hojas.
Si te vienes conmigo, volaremos confundidas entre jilgueros y rosas.
Si te vienes conmigo, si te vienes conmigo partiremos sin destino hacia algún lugar perdido, seremos ácratas de bajo consumo.
Devoradoras de libros de bolsillo, literalmente,
nos daremos besos de tornillo.
Instaladas en un tiempo variable, por hablar, no hablaremos más.
Viviremos pletóricas en cincuenta metros cuadrados de la sabana africana.
Pero solo si te vienes conmigo.
lunes, 27 de julio de 2009
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